Santo Domingo de Silos
Al lado del río Ura en el valle aislado de Tabladillo, al sur de Burgos, está enclavado el
monasterio de Santo Domingo de Silos. El cenobio fue fundado, con el nombre de San Esteban de Silos,
por monjes mozárabes venidos del Sur de España. La primera muestra documental del monasterio de San Esteban,
fechada en 954, es una carta de donación del famoso Fernán González, conde de Castilla y
héroe de un cantar épico (el que conocemos hoy mediante su versión clerical, Poema de Fernán González,
del siglo XIII). Después de los desastrosos ataques de Almanzor a finales del siglo X, San Esteban de Silos
fue restaurado por el abad Domingo cuyo nombre luego adoptó el monasterio. Desde el siglo X, pues, Silos ha sido (con la notable excepción del período de 1835-1880,
tras la desamortización de Mendizábal) lugar de constante actividad devocional y literaria.
Las nuevas edificaciones a partir del siglo XII han exigido la demolición de casi todas las partes más antiguas del monasterio de Santo Domingo.
Pero se ha preservado el corazón y la joya del complejo, su importante claustro románico de dos pisos, del siglo XII. Sus columnas pareadas están coronadas por capiteles
románicos que representan hojas, caras, pájaros y bestias fantásticas. Los hay también alegóricos, como éste que representa las Virtudes
deteniendo a los Vicios. Un aspecto original del claustro de Silos es el haberse aprovechado de los espacios planos formados por los cuatro
ángulos interiores del patio para incorporar, magistralmente talladas en la piedra, ocho escenas de la vida de Cristo desde la Anunciacón a María hasta la venida del Espíritu
Santo. Incluimos aquí las del Camino de Emaús y la Duda de Santo Tomás. Estos
relieves figuran entre las obras maestras del arte románico español.
Santo Domingo de Silos, lo mismo que San Millán de la Cogolla, representaba un lugar de estudio y de fabricación de libros.
Contaba con un productivo scriptorium (1) y una importante biblioteca de la que hasta los reyes de Castilla tomaron prestados los libros. Los restos de la colección de la
biblioteca de los monjes de Silos
se encuentran ahora en la Biblioteca Nacional de París y en el British Museum. Gracias a la devolución de un importante grupo de libros
medievales procedentes de Silos, (entre ellos, preciosísimos
ejemplares de la liturgia hispánica o visigótica) hoy se pueden
admirar algunos de estos códices medievales en el mismo monasterio para el que fueron escritos. Los manuscritos procedentes de Silos están llenos de huellas
de su uso continuo, entre los que se encuentran las famosas Glosas Silenses (Véase la página de San Millán de la Cogolla).
Los monjes de Silos han logrado fama mundial por sus recientes grabaciones del Canto Gregoriano, un estilo de canto litúrgico, sin metro y sin harmonía, que fue introducido bajo
el papa Gergorio I (540?-604), y que se sigue usado en el monasterio de Silos. Oir una muestra del Canto Gregoriano cantado por los monjes de Silos.
NOTAS
1. Se recomienda una visita al monasterio
de Silos mediante el video El scriptorium de Silos, llevado a
cabo por la serie "La España Auténtica", con texto del Dr.
Miguel C. Vivancos, monje de Silos (Videolibro, S.A.; ISBN: 84-604-9595-7)
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