PUENTE LA REINA
"Son cuatro los caminos a Santiago que en Puente la Reina, ya en tierras de España, se
reúnen en uno solo . . ." Guía del peregrino, Libro IV del Codex
Calitinus.
El pueblo navarro de Puente la Reina, a 24
kilómetros de Pamplona, debe su nombre a la reina Doña Mayor, esposa de
Sancho Garcés III, el Mayor (rey de Navarra 1005-1035). Fue ella quien mandó construir
el hermoso puente sobre el río Arga para facilitar el paso de los peregrinos jacobeos. El
puente, de seis arcos de medio punto y cinco pilares, es uno de los monumentos más
bellos de la ruta. Sigue siendo la vía preferida de los peregrinos modernos.
Repoblado por el rey Alfonso el Batallador (1194-1135), Puente la Reina ocupa una privilegiada situación
en la confluencia de las rutas procedentes de Francia y, sin duda, esto facilitó su desarrollo.
En el siglo XII la villa ya tenía todo un barrio de francos (es decir, franceses que se
habían instalado a petitición de los monarcas españoles, en los pueblos fronterizos cristianos
de España), dos hospitales para peregrinos y una iglesia parroquial
de Santiago, a la que conduce la Calle Mayor. Su fachada
románica , del siglo XII, todavía recibe a los peregrinos.


En su interior,
además del retablo mayor dedicado a Santiago, se encuentra la famosa talla gótica
conocida como Santiago "Beltza" (El Negro).
En la iglesia de San Pedro Apóstol, se venera la imagen de Nuestra Señora del Puy
o del "Chori" (pájaro). Es tradición que, cuando la imagen se hallaba en una
pequeña capilla en el centro del puente (donde estuvo hasta el siglo pasado), un pajarillo
bajaba a limpiar la cara a la Virgen, lo que se interpretaba como un buen augurio.
Saliendo de Puente la Reina, el peregrino pasa por el pueblo de Cirauqui, donde el Camino de
Santiago se confunde, entre los campos, con una calzada que, junto con su famoso puente, data del período romano.
Las huellas de la cultura peregrina en Puente la Reina no son todas medievales. El caminante de los años noventa se encontrará
con un monumento estilo moderno al peregrino, con su capa, su sombrero de alas y todos los atributos del romero
jacobeo.
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