Romances de Bernardo del Carpio
Los romances de Bernardo del Carpio derivan de una épica perdida y de
leyendas que se incorporaron en formas algo diversas en las crónicas.
Ni la épica ni las leyendas fueron más que narrativas pseudo-históricas.
Surgieron en el siglo 12 como respuesta a las pretensiones del Cantar
de Rondán francés que Carlomagno con sus francos había liberado
la mayor parte de España de manos de los moros. La leyenda de Bernardo
hace al héroe español el agente de la derrota de la retaguardia de
Carlomagno en Roncesvalles. |
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| I Linaje de Bernardo del Carpio En los reinos de León el casto Alfonso reinaba; hermosa hermana tenía doña Jimena se llama. Enamórase de ella ese conde de Saldaña, mas no vivía engañado porque la infanta lo amaba. Muchas veces fueron juntos que nadie lo sospechaba; de las veces que se vieron la infanta quedó preñada. La infanta parió a Bernaldo y luego monja se entraba; mandó el rey prender al conde y ponerlo muy gran guarda. |
II Bernardo se enfrenta con el rey Alfonso Por las riberas de Arlanza Bernardo del Carpio cabalga, con un caballo morcillo enjaezado de grana, gruesa lanza en la mano, armado de todas armas. Toda la gente de Burgos le mira como espantada, porque no se suele armar sino a cosa señalada. También lo miraba el rey que fuera a vuela una garza; diciendo estaba a los suyos: `Esta es una buena lanza; 1 si no es Bernardo del Carpio éste es Muza el de Granada.' Ellos estando en aquesto Bernardo que allí llegaba: ya sosegado el caballo no quiso dejar la lanza; mas puesta encima del hombro al rey de esta suerte hablaba: `Bastardo me llaman, rey, siendo hijo de tu hermana, y del noble Sancho Díaz ese conde de Saldaña; dicen que ha sido traidor y mala mujer tu hermana. Tú y los tuyos lo habéis dicho, que otro ninguno no osara; mas quien quiera que lo ha dicho miente por medio la barba; 2 mi padre no fue traidor ni mi madre mujer mala, porque cuando fui engendrado ya mi madre era casada. Pusiste a mi padre en hierros y a mi madre en orden santa, y porque no herede yo quieres dar tu reino a Francia. Morirán los castellanos antes de ver tal jornada; montañeses, y leoneses, y esta gente asturiana, y ese rey de Zaragoza me prestará su compaña para salir contra Francia y darle cruda batalla; y si buena ma saliere será el bien de toda España; si mala, por la república 3 moriré yo en tal demanda. Mi padre mando que sueltes pues me diste la palabra: si no, en campo, como quiera, te será bien demandada.' 4 |
III Otro enfrentamiento de Bernardo con el rey Alfonso Con cartas y mensajeros el rey al Carpio envió: Bernaldo, como es discreto, de traición se receló las cartas echó en el suelo y al mensajero habló: `Mensajero eres, amigo, no mereces culpa, no; mas al rey que acá te envía dígasle tú esta razón: que no lo estimo yo a él ni aun a cuantos con él son; mas, por ver lo que me quiere, todavía allá iré yo.' Y mandó juntar los suyos, de esta suerte les habló: `Cuatrocientos sois, lo míos, los que comedes mi pan: 5 los ciento irán al Carpio para el castillo guardar; los ciento por los caminos que a nadie dejen pasar; doscientos iréis conmigo para con el rey hablar; si mala me la dijere peor se la he de tornar.' Por sus jornadas contadas a la corte fue a llegar: `Manténgavos Dios, buen rey, y a cuantos con vos están.' `Mal vengades vos, Bernaldo, traidor, hijo de mal padre: dite yo el Carpio en tenencia, tú tómaslo de heredad.' `Mentides, el rey, mentides, que no dices la verdad; 6 que si yo fuese traidor a vos os cabría en parte: acordársevos debía de aquélla del Encinal, cuando gentes extranjeras allí os trataron tan mal, que os mataron el caballo y aun a vos querían matar: Bernaldo, como traidor, de entre ellos os fue a sacar, allí me distes el Carpio de juro y de heredad; promestístesme a mi padre, no me guardastes verdad.' `Prendedlo, mis caballeros, que igualado se me ha!' `Auí, aquí los mis doscientos, los que comedes mi pan, que hoy era venido el día que honra habemos de ganar!' El rey, de que aquesto viera, de esta suerte fue a hablar: `Qué ha sido aquesto, Bernaldo, que así enojado te has? Lo que hombre dice de burla de veras vas a tomar? Yo te do el Carpio, Bernaldo, de juro y de heredad.' `Aquesas burlas, el rey, no son burlas de burlar; llamástesme de traidor, traidor hijo de mal padre; el Carpio yo no lo quiero, bien lo podéis vos guardar, que cuando yo lo quisiere muy bien lo sabré ganar.' |
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