La leyenda de Bernardo del Carpio
según la
Primera
crónica general
617 El capitulo de como el rey don Alfonso priso al conde San
Diaz por quel tomara la hermana
Donna Ximena [hermana del rey Alfonso el Casto de Asturias (791-842)] casose a furto de él con el conde San Diaz de Saldanna; et
ouieron amos vn fijo a que dixieron Bernaldo. Et el rey,
quando lo oyo, pesol de coraçon; et enbio por todos
sus ricos omnes, et fizo sus cortes en Leon, et fablo con ellos et dixoles asi:
«amigos, pues que todos sodes aqui, marauillome del
conde San Diaz por que non viene, o do tarda tanto. Et pues que asi es, ternia por bien que fuesen dos caualleros a el et me lo
saludasen, et le dixiesen de la mi parte que veniese a las mis cortes, ca mucho le auemos mester, ca non faremos ninguna cosa sin
el». Estonçe auie en la corte dos altos omnes
et dizien al uno Orios Godos et al otro conde Tiobalte. Et estos dixieron al rey
que yrien alla sy él lo touiese por bien. Et el rey
gradeçiogelo et touo por bien, et dixoles quel dixiesen
que non troxiese consigo synon poca companna. Et ellos
fezieron estonce su uia, et caualgaron; et quando llegaron a Saldanna, recibioles
el conde muy bien. Ellos saludaron luego al conde de parte del rey et dixieronle
porque eran ydos a el. Et dixoles el conde estonçe «esto que quiere
ser; que dezides que lieue poca conpanna? Si el rey onrrarse quiere de mi non
serie mas onrrado que leuase muchos caualleros que non pocos? Mas pues que
lo el asi tiene por bien, fagamos su mandado».
Estonçe caualgaron todos en vno et fueronse para Leon; mas non salio
ninguno a recebirlos, ca el rey lo auie defendido. El
conde San Diaz, quando aquello uio, pesol de coraçon
et non lo touo por buena sennal. El rey don Alfonso, pues que sopo que el conde era ya en la uilla, mando armar algunos de
sus caualleros et los monteros que estodiesen
guisados, et dixoles asi: «luego que el conde
San Diaz entrare por el palaçio echad todos las manos en el et prendetle et recabdatle en guisa
que non uos salga de mano». Ellos estonçe fezieron asy como el
rey les mando. Et estando ya guisados et entro el conde, et yendo el
por el palaçio saludando a todos, nol respondie ninguno
nil dezie nada. El rey don Alfonso, quando uio quel dubdauan todos, dio bozes et dixo: «varones; que
estades dubdando, o por que nol prendedes?» Quando ellos oyeron que de
todo en todo plazie al rey, trauaron del et prisieronle luego; et tan de rezio le
apretaron las manos con vna cuerda, que luego le fizieron salir la sangre por las
vnnas. El conde con la grant coyta dio bozes et dizie: «ay, rey sennor, en
que uos erre yo porque esto me mandades fazer? Ca bien cuydo que nunca vos lo meresçi». Et dixo el rey
«asaz mereçiestes et feziestes por que, ca bien sabemos el fecho todo
de como vos auino con donna Ximena». Et dixole el
conde: «Sennor, pues que asy es, ruegouos et pidouos por merçed
que mandedes criar a Bernaldo». Et pues que esto ouo dicho mandol el rey
echar en fierros et meterle en el castiello de Luna. Desy tomo a su hermana donna Ximena et metiola en orden. Despues desto enuio por Bernaldo a Asturias o le criauan, et criol el muy viciosamente, et amol mucho por que el non auie fijo
ninguno.
Et pues que el ninno fue ya grande, salio muy fremoso de cuerpo et de cara et
de muy buen engenno et demostraua bien lo que querie
dezir, et daua buenos conseios en todos sus fechos. Et con todo esto era
cauallero mucho esforçado en armas mas que otro que y
fuese et alançaua bien a tablado, e tenie
bien armas et mucho apuestamiente. Et algunos
dizen en sus cantares et en sus fablas que fue este Bernaldo fijo de donna
Timbor, hermana de Carlos rey de Francia, et que viniendo ella en romeria a
Santiago, que la conuido el conde San Diaz et que la leuo pora Saldanna, et que
ouo este fijo en ella, et quel reçibio el rey don Alfonso por fijo, pues que
otro non auie que reynase en pos el.
619El capitulo de la batalla que ouo el rey don Alfonso con Carlos,
rey de Francia, en los puertos de Ronçesvalles, et fue vencido
Carlos
El rey con Alfonso, pues que uio que era vieio et de muchos dias, enbio su mandadero en poridat a Carlos,
enperador de los romanos et de los alemanes et rey de los françeses,
commo el non auie fijos, et sil quisiese venir ayudar contra los moros, quel darie
el reyno. El enperador otrosi auie gerra con moros, ca
pues que ellos conquerieron Espanna, pasaron los montes Pireneos et ganaron
Prouença, Burdel, Piteos et gran partida de Françia, et conquirieron
toda Aquitania que no les finco ende synon poco. Mas el
emperador Carlos fuelos echando de la tierra et empuxandolos, en guisa que gano dellos aquende los
montes Pireneos en eltiberia una tierra a que dizen Catalonna, que era de los
godos de Espanna. Et dize don Lucas de Tuy que
gano otrosi desa uez Gasconna et Nauarra. Et maguer que
el auia asaz que fazer en aquella tierra con los moros, prometio a los mandaderos del rey don Alfonso quel yrie ayudar.
quando los mandaderos tornaron al rey, et los ricos
omnes sopieron el fecho, pesoles
mucho et conseijaron al rey que reuocase lo que enbiara dezir al emperador; si
non, quel echarien del reyno et catarien otro sennor; ca
mas querien morir libres que ser mal andantes en seruidumbre de los franceses.
Et el que mas fuerte et mas rezio era en esta cosa su sobrino Bernaldo fue; ca
aun en todo esto non sabie Bernaldo de como el rey le prendiera el padre, ca gelo no osaua ninguno dezir. Et pero
que peso al rey mucho, ouolo a fazer, et enbio de cabo sus mandaderos al
emperador quel reuocaua lo quel prometiera. Carlos, quando lo oyo, ffue mucho
yrado contra el rey por quel mintiera et se desdizie, et menazol muy fuerte. Et aun dize don Lucas de Tuy que
enbio su carta en quel enbiaua dezir que se metiese so el su
sennorio et fuesse su uasallo. Bernaldo, quando lo oyo, fue muy yrado ademas,
et con el pesar que ende ouo, tomo vna grant partida de la
caualleria del rey et fuese por vn moro que auia
nombre Marssil, que era rey de Çaragoça, con que auie el rey
Carlos gerra, pora ayudarle contra el. El rey Carlos dexo estonce de guerrear
los moros et enderesço su hueste contra esos pocos espannoles que
fincaran. Et dize don Lucas de Tuy que en veniendo, que cerco a Tudela, et ouierala presa synon fuese por la traycion que fizo
y vn conde que andaua en su companna, que auia nombre Galaron, que era de conseio con los
moros. Et estonçe leuantose de alli et fuesse por Najera et prisola, et
vinose al monte que dizen Jardin que era bien poblado et prisol; et dexo sus
guardas en la tierra et vinose contra Espanna. Et quando llego a las montannas
de Espanna o morauan vnos pocos de cristianos que escaparan
de la espada de los moros, con el grant miedo et grant espanto que ouieron del
emperador, pidieron merçed a Dios llorando, que les defendiese del, ca non
cuydauan beuir mas; lo vno por que
eran pocos et lazrados por la destroycion de los moros,
lo al porque venie sobre ellos tan grant sennor et tan
poderoso como aquel. Mas quando lo sopieron en Asturias,
en Alaua et en Vizcaya, en Nauarra et en Ruconia--esta es Gasconna--et en
Aragon, dixieron todos de vn coraçon que mas querien morir que non
entrar en seruidumbre de françeses. Et allegaronse todos al rey don
Alfonso, et salieron contra el emperador Carlos. El emperador dexo vna partida
de su hueste al pie de los montes Pireneos, que son los de ronçesualles,
que guardasen la çaga; et el fuese por un val
que oy en dia es llamado «el val de
Carlos», et guio por alli su hueste, por que era la mas llana sobida de
todos los montes Pireneos; et sobieron asi sus azes paradas
fasta en somo del puerto. Et en las primeras azes venie Roldan, que era
adelantado de Bretanna, et el cuende Anselmo, et Guiralte, adelantado de la mesa
de Carlos, et otros muchos ricos et poderosos omnes. El rey don Alfonso de la
otra parte con los pueblos que dixiemos llego a ellos alli otrosy. En todo esto Marssil, rey de Çaragoça
guiso su hueste muy grande de moros et de nauarros et quantos que eran con
el; et venieron y estonces el et Bernaldo en vno contra el
enperador Carlos, et allegaronse alli todos. Et Bernaldo tollio
de si aquella ora el temor de dios, et fue ferir en vno con los moros en los
françeses. Et el rey don Alfonso de la su parte, con aquellos que con el
eran, otrosi entro en la fazienda;
et boluieronse alli los vnos con los otros, et fue la fazienda muy fuerte et muy
ferida ademas, et murieron y muchos de cada parte. Mas pero
al cabo vencio el rey don Alfonso con ayuda de Dios. Et dize don Lucas de Tuy
que morieron en aquella batalla don Roldan, et el conde Anselmo, et Guiralte el
de la mesa del emperador, et otros muchos omnes de los altos omes de
Françia. En todo esto venie aun Carlos por el ualle que dixiemos, et
quando vio venir los suyos fuyendo la montanna ayuso, tanxo vna bozina que se el treye. Et
algunos de los suyos que fuxieran et andauan erradios acogieronse a el al son
de la bozina, et aun los que guardauan la çaga,
por miedo de Bernaldo et de Marsill, ca oyeran dezir que venien por el puerto
d'Aspa et de Secola para ferir en la çaga, acogieronse otrosi a el. Pero dize el arçobispo don Rodrigo que
Bernaldo sienpre souo en la delantrera o
los françeses fueron vençudos asi como dixiemos. Mas dize don
Lucas de Tuy que en la çaga firieron el et Marsil. Carlos, quando uio su
hueste desbaratado, los vnos muertos, los otros feridos et foydos, et toda su
gente desacordada, et que los espannoles le tenien el puerto, et que non podrie
llegar a ellos sin muy grant danno, con pesar et quebranto de su gente que
perdiera, tornose para Germania pora guisarse otra vez
et venir a Espanna.
621capitulo de commo Bernaldo pidio su padre al rey don
Alfonso
Cuenta en la estoria de Bernaldo que dos altos omnes que eran en la corte dese
rey don Alfonso, et auie nombre el vno Blasco Melendez et el otro Suero
Velasquez; que syendo parientes de Bernaldo et pesandoles mucho de la prission
del conde San Diaz, que ouieron su conseio amos en vno de commo fiziesen saber
a Bernaldo que su padre era preso, ca non gelo osauan dezir en otra guisa; et fue en esta manera: metieron en su conseio a dos
duennas fijas dalgo que avia nombre la vna Maria Melendez et la otra Urraca
Sanchez, et dixieronles assi: «duennas non
uos es mester que nos descubrades de lo que vos queremos dezir. Vos
sabedes bien iugar las tablas, et nos darvos hemos vn
grant auer que paredes al tablero, et conuidat muy de rezio a
quien quisiere iugar. Et si alguno por auentura se posare
conbusco al tablero, dezidlo que non jugaredes con otro omne ninguno
synon con Bernaldo, et Bernaldo quando lo sopiere, verna luego iugar conbusco. Vos dexat vos
le perder; et el con la cobdiçia del auer, quererse
a leuantar et yrse a su uia. Et uos dezirle edes que
uos dé ende alguna cosa, et sy uos lo non diere,
dezidle commo por sanna que pues que a uos non lo da, que lo dé a su
padre que yaze preso en las torres de Luna». a las duennas plogo mucho
desto, et fizieron bien assi commo ellos les auien dicho. Bernaldo quando sopo las nueuas del padre que era preso, pesol muy de coraçon, et boluiosele toda la sangre del
cuerpo: et dexo el auer que lo non quiso tomar, et fuesse
para su posada faziendo el mayor duelo del mundo, et
vestiose luego pannos de duelo, et
fuese para la corte. Et el rey quandol asy vio, pesol
mucho et dixol: »que es eso, Bernaldo? Por ventura cobdicias mi muerte?;
Et dixol Bernaldo: «sennor, non es asi, mas ruegouos et pidouos por
merçed que me dedes mio padre que tenedes preso en las torres de
Luna». El rey quando aquello oyo, callo vna gran ora del dia que non
fablo; despues dixo: «agora veo et entiendo que las
palabras antiguas son verdaderas: que nunca se puede omne guardar de
traydores nin de mestureros». Desi tornose
contra Bernaldo, et dixo: «partit me uos delante, et
nunca mas seades osado de dezirme esto, ca yo uos prometo que nunca veredes
vuestro padre, nin saldra de las torres mientre yo biua». Et dixol
Bernaldo: «rey sodes et sennor, faredes y lo que uos touierdes por bien, et ruego a Dios que uos meta en
coraçon de sacarle ende; ca sennor non dexare yo
por eso de seruiruos quanto mas podiere. El rey con todo eso pagauase de
Bernaldo et amaual.
652El capitulo de como Bernaldo mato a Bueso, et demando al rey
so padre quel tenia preso
Este rey don Alfonso el Magno, cuedando estar
en paz, llegaronle nueuas de
como un alto omne de Francia, que auie nombre Bueso, le era entrado en la tierra
con grand hueste, et que gela andaua destruyendo, et faziendo en ella quantos
males podie. El rey don Alffonso, luego que estas
nueuas sopo, llego su hueste et grand poder, et fue contra
el, et fallaronse, et ouo el rey don Alffonsso su batalla con el en Erdeion, que es
en tierra de Castiella cerca el castiello que dizen Amaya, et murieron y muchos de cada parte. Et dizen algunos en sus cantares
segund cuenta la estoria que este françes Bueso que so primo era de
Bernaldo. Et lidiando assi unos con otros ouieronse de fallar aquel Bueso et
Bernaldo; et fueronse ferir uno por otro tan de rezio que fizieron crebar las lanças por medio; et desi metieron manos a
las espadas et dauanse muy grandes colpes con ellas; mas al cabo uencio
Bernaldo et mato y a Bueso. Los françeses, quando
uieron so cabdiello muerto, desampararon el campo et fuxieron. Et despues que
aquella batalla fue uençuda, uino luego Bernaldo besar la mano al rey don
Alffonso et pidiol merçed quel mandasse dar so padre que yazie preso. Et
el rey don Alffonso otorgol que ge lo darie. Mas agora sabet aqui los que esta estoria oydes que en todas
estas batallas que el rey Alffonso ouo con los moros, assi siruio al rey muy bien,
et en todas le pidio todauia a so padre. Et el rey siempre le otorgaua de ge le
dar; mas despues que se uie en paz et assosegado en el regno, non ge le quiso
dar. Bernaldo, quando aquello uio, non quiso seruir al rey dalli adelante; et estido bien acerca de un anno que non caualgo con el grand pesar que ende
auie.
652El capitulo de como Bernaldo demandaua so padre al rey yl retraye los seuicios que fiziera et de comol desafio por so padre quel non daua
Este rey don Alffonso el Magno por la fiesta de cinquesma fizo sus cortes en
Leon muy ricas et muy onrradas. Et demientre que duraron, lidiauan y cada dia III toros et alançauan a tablados. Et el rey don
Alffonso, seyendo muy alegre, salio un dia et fue uer los caualleros que alançauan a tablado; mas tan alto era [el
tablado] que pocos auie y que a el pudiessen alcançar;
Et dos altos omnes que auie y estonces en la corte que auien
nombre el uno Orios Godos et el otro Tiobalt, los que dixiemos ya suso ante desto en la estoria, quando uieron estos ricos omnes que Bernardo nunqua salie alli, ouieron son
conseio de lo dezir a la reyna que por ruego della fuesse Bernaldo alançar
a aquel tablado. La reyna, quando lo oyo, enuio por el et dixol: «don
Bernaldo, ruegouos que caualguedes agora por el mio amor,
et que uayades alançar al tablado; ca yo uos prometo que luego quel rey
uenga a yantar, que pida yo uuestro padre, et bien cuedo
que me le dara». Bernaldo cualgo estonces, et fue alançar al tablado,
et crebantole luego. Pues que el tablado fue crebantado,
fuese el rey a yantar. Orios Godos et el conde Thiobalt fueron luego a la reyna
a dezirle lo que prometiera a Bernaldo que ge lo cumpliesse. La reyna caualgo
estonces et fue uer al rey. El rey, quando la uio, dixo: «reyna, que
demandades o que uos plaz?» Et ella dixo: «Sennor, yo nunqua uos
demande aun don ninguno que fuesse, et este es el primero
que uos agora quiero pedir. Onde uos ruego que me dedes
al conde San Diaz que yaze preso». El rey, quando aquello oyo, ouo ende muy grand pesar, et dixol que lo non farie [. . .] La
reyna, con grand pesar que ouo desto, non dixo nada, mas tornose pora so
palacio. Bernaldo, quando aquello uio, fuese paral rey llorando de los oios, et
pidiendol merced quel diesse so padre. El rey dixol muy sannudamientre que lo non farie et si nunqua iamas
gelo dixiesse, quel mandarie echar alli do so padre yazie. Bernardo dixo
entonces: «Sennor, sabedes uos de quam bien uos yo acorri con el mio cauallo en Benauent, quando uos mataron
el uuestro en la batalla que ouiestes con el rey moro Ores; et dixiestes que uos
pidiesse un dos et uos que me le dariedes; et yo demande uos mio padre, et uos
otorgastesmele. Otrossi quando fuestes dessa uez lidiar
con el moro que yazie sobre Çamora, que auie nombre Alchaman, bien
sabedes lo que yo fiz por el uuestro amor; et pues que la batalla fue
uençuda, prometistesme que me dariedes mio padre. Agora pues que tantas uezes me lo auedes prometudo et
ninguna non lo queredes complir, rieptouos por ende a uos et a todo uuestro linage et a todos los que
de uuestra parte son. Ca, sennor, membraruos deuedes otrossi de como uos acorri yo cercal rio Oruego, quando estauades cercado
et uos tenien los moros en essa cerca en cueyta de
muerte.» Quando el rey aquello le oyo dezir, fue muy yrado contra el, et
dixol: «don Bernaldo, pues que assi es, mandouos que me salgades de todo
mio regno, et non uos do plazo mas de nueue dias. Et
digouos que si dalli adelante uos fallare en toda mi tierra, que yo uos mandare
echar alli do uuestro padre yaze quel tengades companna por siempre».
Bernaldo, quando aquello oyo, ouo ende muy grand pesar,
et dixo: «rey, pues que uos me dades nueue dias de plazo a que uos salga
del regno, yo fazerlo he. Mas digouos que si dalli adelante uos yo fallare otrossi en yermo o en poblado, que me
daredes al conde San Diaz, si uos lo yo quisiere tomar». Et pues que esto
ouo dicho don Bernaldo fuesse su uia [. . .]
Bernardo, como exiliado, lucha contra las huestes del rey Alfonso y
gana de él el Castillo de Carpio, del que tomó su
nombre
655 El capitulo de como Bernaldo dio al rey don Alffonso el
castiello del Carpio, et de la muerte del conde San Diaz
Quando los del rey vieron el mal et el crebanto que les uinie siempre de
Bernaldo, dixieron al rey: «Sennor, en fuerte punto et en fuerte ora uimos
nos la prision del conde San Diaz, ca toda uuestra tierra se pierde por ende, tanto es el mal que Bernaldo y faze. Et
terniemos por bien quel sacassedes de la prision, et
que ge le diessedes [a Bernaldo]; ca si lo non fazedes, bien sabemos que nunqua
auremos paz con el». El rey, quando lo oyo, pesol de
coraçon, et dixoles: «fazerlo he, pues que ueo que me lo
conseiades et uos plaze. Et pues que assi es, uayan a Bernaldo con mandado
algunos caualleros que me dé las llaves del castiello, et quel dare a so
padre». Orios Godos et el conde Tiobalt dixieron al rey que yrien ellos alla,
si a el ploguiesse. Et el rey touolo por bien. Et luego
que llegaron al Carpio, salio Bernaldo a ellos, et recibiolos muy bien. Et
ellos dixieronle: «Don Bernaldo, el rey nos enuia a uos sobre razon que si
uos le quisieredes dar las llaues del castiello, que uos dara uuestro padre».
Bernaldo, quando lo oyo, plogol muy de coraçon, et dixoles que lo querie
fazer.
[Una vez entregadas las llaves del castillo del Carpio,] el rey mando [. . .] a
Orios Godos et al conde Tiobalt et a XII caualleros de su mesnada que fuessen por el conde San Diaz; et ellos
fueronse luego. Et quando llegaron a Leon, fallaron por nueuas que tres dias
auie ya que era muerto el conde. Ellos estonces ouieron so acuerdo, et
enuiaronlo dezir al rey en poridad que qué les
mandaua y fazer. Et algunos dizen en sus romances et en sus
cantares que el rey, quando lo sopo, que mando quel
fiziessen bannos et quel bannassen en ellos por quel ablandesciesse la carne, et
quel uistiessen de buenos pannos, et que le pusiessen en
un cauallo uestido de una capapiel de escarlata. Et un escudero empos el quel touiesse que non cayesse; et que ge lo
enuiassen dezir quando fuessen acerca de la cibdad do 'el rey Alfonso' era, et
quel saldria a recibir. Et ellos fizieronlo assi. Et quando fueron cerca de
Salamanca, salio el rey et Bernaldo a recebirlos. Et al conde aduzien le bien acompannado caualleros de cada parte como
el rey mandara. Pues que llegaron unos a otros, començo Bernaldo a dar
uozes et a dezir: «por Dios, dó uiene aqui el conde San Diaz?»
El Rey mostrogele. Bernaldo fue estonces pora [su padre] besole la mano; mas
quando ge la fallo fria, yl cato a la faz, uio como era
muerto. Et començo a meter uozes muy grandes et a fazer el mayor duelo del mundo diziendo: «ay, Conde San Diaz, que en
mal ora me engendrastes; ca nunqua omne assi fue [desterrado] como yo agora! Ca pues que uos sodes muerto et yo el castiello he
perdudo, non sé conseio del mundo que me faga». Et dizen que dixo
estonces el rey: «don Bernaldo, non es tiempo de mucho fablar; mas
digouos que me salgades luego de toda mi tierra».
Adaptado, con ligerísimas modificaciones de la Primera
crónica
general, ed. Ramón Menéndez Pidal, 1955, Tomo II
GLOSARIO
a furto de él: se había casado en
secreto sin
el permiso del rey
La f- del español antiguo, procedente del latín,
se
convierte en h- en el español moderno. Por lo tanto, muchas palabras que
hoy comienzan con h- conservan la -f en este texto: fablar=hablar;
fijo=hijo;
fazer=hacer, etc.
ricos omnes: los más altos nobles del
reino,
dueños de grades tierras, cuyo derecho era tomar parte en el concilio del
rey
cortes: reunion de los principales barones del
reino,
convocadas por el rey
sodes: estáis
ternia: tendría
mucho le auemos mester: tenemos mucha necesidad
de
él
Nótese la confusión de -o- y -u- en el
español antiguo; también la de -u- y -v-. Touiese = tuviese
que non troxiese consigo synon poca companna: que
venga acompañado de muy poco gente. La costumbre, ya que la grandeza
de los altos nobles reflejaba la del monarca mismo, era acudir a las cortes con
todo un séquito y con un máximo de esplendor. Las instrucciones
del rey aquí incitan sospechas
lo el asi tiene por bien: como el rey lo quiere
así . .
.
defendido: prohibido
pesol de coraçon: le perturbó
mucho
La -u- de la forma moderna del pretérito del
verbo
SABER aparece consistentemente con -o- en este text antiguo; sopo = supo;
sopieron = supieron; ouo = hubo; touieron = tuvieron, etc.
luego que: tan pronto como
prendetle: prendedlo
guisados: preparados
aperçebudos: avisados
El pronombre de complemento en el español antiguo
suele
pegarse al final de otra palabra, sea o no una forma verbal, con pérdida
de la vocal final del pronombre. Nol = no le; nil = ni le; quel = que le; pesol = le
pesó dixol = le dijo; etc.
dubdar: dudar
como uos auino . . .: lo que pasó entre
tú y
doña Jimena
viciosamente: con todo lujo
engenno: ingenio; inteligencia
y: allí
alançaua bien a tablado: un
deporte de los
caballeros era el de lançar dardos (lanzas ligeras para tirar) a un especie
de blanco o tablado de madera puesto en alto.
mandadero: mensajero
poridat: secreto
ende: del Latín inde; su significado
varía según el contexto. En inglés: of it; from it
por ende: por eso; a cause de ello
guisa: manera
aguisarse: prepararse
aquende: en este lado; i.e., en el lado
español
Lucas de Tuy: autor de una crónica
española, en latín, del siglo 13
otrosi: también
catar: mirar, buscar
gelo no osaua: nadie se atrevía a
decírselo
pero que: aunque
de cabo: otra vez
menazol: le amenazó
caualleria: las tropas del ejército que
luchaban
montados a caballo.
ouierala presa: la habría
conquistado
Galaron: El Ganelón del Cantar de
Roldán
cuidar, cuydar, cuedar: pensar
beuir: vivir
lazrados: menguados, dañados,
cansados
al: otro; lo uno . . . lo al . . . = por una parte . . . por
otra
parte . . .
çaga: la parte de atrás. Se
refiere a la
retaguardia de Carlomagno
el val de Carlos: el Valcarlos actual del
paso por
los Pirineos
azes: división del ejército que luchaba
en
grupo
tollio de si: dejó a un lado
fazienda: batalla
ayuso: cuestas abajo
tanxo una bozina: tocó un cuerno
treye: traía
souo: estuvo
tablas: un juego de naipes que tambíen
empleaba
los dados
auer: dinero
paredes: paréis (subjuntivo del verbo
PARAR);
aquí empleado con el sentido de SENTARSE
tablero: mesa para jugar a las tablas
conuidar: invitar
se posare conbusco: se siente con vosotras
verna: vendrá
Vos dexat vos le perder: Dejéis que
Bernardo gane
el juego
dezirle edes: le diréis
pannos: ropa
duelo: aquí, luto; i.e. de negro, para si para
lamentar la muerte de alguien
duelo: lamentaciones
agora: ahora
mestureros: hombres de mala lengua; los que
difunden los chismes; autores de falsedades
partit me uos delante: vete de quí
Alfonso el Magno: nótese que
éste ya no es el rey Alfonso II, el Casto, de Asturias (791-842), sino
Alfonso III, el Magno, de Asturias, que reinó unos 22 años
más tarde (866-910).
crebar / crebantar: quebrar; crebantado =
quebrantado,
quebrado
cabdiello: caudillo; jefe
otorgol que ge lo darie: el rey dijo que sí
se lo
daría
estido: estuvo
caualgar: montar a caballo; i.e., participar en las
campañas militares del monarca
retraye: le recordó
suso: arriba
don: merced; concesión
sannudamientre: airadamente,
enfadado
acorrer: rescatar, salvar, ayudar
desafiar: cortar las relaciones de vasallaje,
fieldad, y
amistad entre él y su señor
rieptouos: os reto; aquí empleado con el
mismo
sentido que DESAFIAR
Oruego: el río ūrbigo, por el que pasa el
Camino de
Santiago
cercar: atrapar; cerrar por todos lados
plazo: límite de tiempo para cumplir con el
mandado
del rey
yermo: lugar desierto, despoblado
mesnada: los caballeros que servían a un
rey o
señor y que vivían en su casa y a sueldo suyo
empos: detrás de
aduzir: conducir, traer
que estodiesen guisados: que
estuviesen
preparados
fierros: hierros; i.e., cadenas
desy: entonces
metiola en orden: la hizo entrar como monja en un
convento
o: donde
apuestamiente: i.e., era muy diestro en su
manejo
de las armas
en pos: después de
so: del latín sub; bajo
omnes: hombres
non uos es mester que nos descubrades . .
.:
no es necesario que les digamos . . .
touierdes: tuviérais (imperfecto del
subjuntivo
de TENER)
desamparar: abandonar
cueyta: peligro
poridad: secreto