La leyenda de los siete infantes de Salas (o de Lara) es una épica perdida. El poema
ha sido prosificado en varias de las crónicas medievales españolas. Del poema
mismo no quedan sino unos fragmentos uno de los cuales se reproduce en el lugar apropiado
del texto abajo.


En este cuarto año sobredicho del
reinado del
rey don
Bermudo se casó un
alto hombre natural de la foz de Lara que tenía nombre Ruy Blásquez con una
dueña que llamaban doña Lanbra, mujer de gran guisa & natural de
Burueva prima hermana del conde Garci Fernández. Este Ruy Blásquez era
Señor de Villuren & era hermano de una honrrada dueña & complida
de todos bienes que tenía nombre doña Sancha. E era casada esta doña
Sancha con un caballero muy honrrado & amigo bueno & leal que nombre
Gonzalo Gustios de Salas. Y tuvieron entre ellos siete
infantes, todos los cuales fueron criados por un buen caballero que se llamaba Muño
Salido que les demostró y enseño todas buenas mañas & todas
buenas costumbres. E después los hizo caballeros a todos siete en un día el
conde Garcia Fernández.

Ruy Blásquez quando se casó con doña Lambra fizo sus bodas en
Burgos & vinieron allí de Castilla & de León & de Portugal
& de Burueva & de Estremadura & de Gascuña & de Nauarra
todos sus amigos & otras gentes muchas. E a estas bodas fue don Goncalo Gustios con
su muger doña Sancha & con sus siete fijos & con don Muño salido
el amo que los había criado. Estas bodas duraron cinco semanas & fueron
allí hechas grandes celebraciones además de todas aquellas cosas que conviene
a bodas. El conde Garci Fernández & Ruy Blásquez & todos los
altos omnes que allí estaban dieron en estas bodas su dinero & sus dones muy
libremente.
Una semana antes que las bodas se acabasen mandó don Rodrigo alzar un tablado en
la glera allende el río. E los caballeros vinieron allí & los unos
alanzaban al tablado pero nunca lanzaban encima & los otros bohordaban. Aluar
Sánchez, un caballero primo hermano de doña Lambra, cuando vio que ningun
caballero podía quebrantar el tablado ni golpear en él, cavalgó en su
caballo & fue a lanzar a aquel tablado & dio muy grand golpe encima delas tablas.
Doña Lambra, que estaua mirando los caballeros que lanzaban & bohordaban,
cuando oyó el golpe que Aluar Sánchez diera en el tablado fue muy alegre
& tenía gran plazer de ello. Y dijo ante doña Sancha su cuñada,
que estaba allí con todos sus siete hijos, ahora ved qué caballero tan esforzado
& tan bien caualgado es Aluar Sánchez ca de cuantos allí fueron a
lanzar nadie nunca pudo dar encima del tablado sino él. Doña Sancha &
sus hijos cuando esto le oyeron decir tomaronse a reír. Pero, commo estaban los
siete infantes absortos en un juego que jugaban, ninguno prestó atención a lo
que había dicho doña Lambra sino Gonzalo González que era el menor
dellos. Este demandó por su caballo & tomó un bohordo enla mano
& se fue para el tablado sin que los hermanos lo vieran. & no llevó
consigo sino un escudero que le llevaba un azor en la mano.


Después que todo esto fue librado & las bodas fueron partidas sallió de Burgos el conde Gar zi Fernández & fue a andar por la tierra & fueron con él Ruy Blasques & Gonzalo Gustios & otros caballeros muchos. Otrosi doña Lambra & su cuñada doña Sancha & los siete infantes & don Muño Salido su amo, que habían quedado en Burgos con doña Lambra en compaña, salieron de allí & fueron para Barbadillo E los infantes por fazer a su cuñada placer fueron Arlanzón arriba cazando con sus aues. E después que llegaron a Baruadillo, entraron los infantes en una huerta que había allí por descansar allí a la sombra delos árboles. Gonzalo Gonzales tomó entonces su azor & comenzó a bañarlo. Doña Lambra cuando lo vió, como tenía gran pesar de él & lo desamaua de corazón dijo aun su hombre "toma ahora un cogombro & llénalo de sangre & vete a la huerta & dé con él a Gonzalo Gonzales aquel caballero que tiene el azor en la mano & después ven para mí que yo te protegeré.
E el hombre hizo lo que doña Lambra le mandó. Los infantes cuando vieron a su hermano untado de la sangre les peso muy de corazón. & tuvieron su acuerdo de uengarse de aquel acto & dijeron "tomemos ahora nuestras espadas debajo de nuestros mantos & uayamos contra aquel peón, & si vemos que nos atiende & no ha miedo de nos, entendremos que lo hizo con locura & por albardania. Pero si huye a doña Lambra & ella le acoge, así sabremos que por su consejo fue. E si por ventura así fuera no nos escape a vida." Después que este consejo ouieron tomado, se fueron para palacio. & el hombre, cuando los vió, huyó & se acogió a doña Lambra . Los infantes dijeron entonces a doña Lambra "cuñada, no vos entremetáis solamente porque queréis amparar a ese hombre". E ella les dijo "como no, porque mi vasallo es & si alguna cosa vos hizo que no deviese os lo emendará. & os aconsejo que mientras que él está en mi poder que no le hagáis mal ninguno". Los infantes fueron entonces muy bravamente contra ella & mataron a aquel hombre delante de ella & de la sangre que recudía delas heridas que le daban se mancharon las tocas de doña Lambra & aun los paños.
Después que el conde Garzi Fernández había andado por la tierra alrededor de Burgos se tornó para esa ciudad de Burgos. Entonces se despidieron de él Ruy Blásquez & Gonzalo Gustios & fueronse para Lara donde tenían sus mujeres. & yendo por la carrera les dijeron las nuevas de todo el fecho en como había pasado a los infantes con doña Lambra. Don Rodrigo & don Gonzalo cuando lo oyeron les pesó muy de corazon & se partieron los dos, el uno se fue para Baruadillo & el otro se fue para Salas. Doña Lambra, cuando vió a don Rodrigo, se fue para él toda rascada & descabellada & rogole que le pesase mucho de la deshonra que sus sobrinos le habían hecho. Don Rodrigo le dijo doña Lambra "no os preocupéis, que yo os daré de esto tal derecho que todo el mundo hablará de ello. Don Rodrigo no quiso poner esta cosa en olvido ni prolongar mucho este fecho & envió luego decir a don Gonzalo Gustios que viniese a él porque tenía mucho de hablar con él. Don Gonzalo Gustios vino allí con sus siete hijos & hablaron sobre la deshonra que los siete infantes habían hecho a doña Lambra. & pusieron entonces su amor unos con otros & se metieron los Infantes en mano de don Rodrigo diciéndole que se acordara que el asunto ya se había resuelto & que hiciese allí lo que tuviera por bien & derecho. Don Rodrigo comenzó entonces a halagar a los infantes & y a asegurarlos por sus buenas palabras para que no tuviesen miedo de él.
Ruy Blásquez dijo entonces a Gonzalo Gustios, "cuñado estas bodas que yo a gora fize costaron me mucho & el conde Garzi Fernández no me ayudo allí asi como yo pensaba, & vos sabéis que Almanzor me prometió grand ayuda para ellas. Por eso, os ruego que vayáis a él con mis cartas & que melo saludéis de mi parte & quiero que le contéis la grand cosa que hice en mis bodas & que necesitaba mucho su ayuda. & yo bien sé que os dará mucho dinero. Gonzalo Gustios le dijo, "don Rodrigo, mucho me place ir allí & hacer lo que vos pedís." Ruy Blásquez se apartó entonces en su palacio con un moro ladinado & hizo sus cartas con él en árabe & las cartas decían así:
Después que Ruy Blásquez había enviado a Gonzalo Gustios a Cordoba hablo con sus sobrinos & les dijo "tengo por bien mientras uuestro padre es ido a Almanzor de hacer una corrida fasta en Almenar. & si vos tenéis bien yr comjgo quedaré muy satisfecho con vos. Si no, fincad enla tierra & guardadla." E ellos le dijeron "don Rodrigo no se vería bien ir vos con el ejército y nos quedar aquí en la tierra." E el les dijo "pues preparados & ireís conmigo. Entonces envió Ruy Blásquez pregonar por toda la tierra que los que quisiesen yr con él en hueste que se prepararan & se uinjesen para él. Las gentes, cuando oyeron decir que Ruy Blásquez quería ir en hueste, fueron muy alegres & uinjeron muchos para él porque este Ruy Blásquez era hombre siempre auenturado enlas sus huestes que fazía. Ruy Blásquez, cuando vió las gentes muchas, además envió decir a sus sobrinos que se fuesen detrás de él porque el los atendería en la vega de Febros. & él salió luego de Aruadillo con aquellas gentes que tenía a mano & se fue. Los infantes también se prepararon muy bien & se fueron detrás de él
E cuando llegaron a un pinar que allí había en la carrera buscaron agüero & había muy malas aues. Don Muño Salido tenía grand pesar por los malos agüeros que vió & dijo a los infantes que se tornasen a Salas porque no les necesitaba ir más adelante con aquellos agüeros. & entonces que comerían & beuerían & que quizás se les cambiarían aquellos agüeros. Gonzalo Gonzales, el menor de los hermanos, le dijo "don Muño Salido no decís nada porque bien sabéis vos que lo que hacemos aquí no es nuestro ni los agüeros se entienden por nos sino por aquel que dirige la hueste, pero vos que sois ya viejo & de gran edad & no sois para batalla, volved vos por que nosotros todavía queremos ir con nuestro tío Ruy Blásquez." Muño Salido dijo "hijos bien os digo en uerdad que me pesa muy de corazon por que esta carrera queréis hacer porque tales agüeros he visto yo ahora que nunca volveremos a nuestros lugares." Gonzalo Gonzales dijo a don Muño Salido "callados & no habléis más porque vos no creeremos cosa que digáis." Don Muño Salido les dijo "mucho me pesa por que no me creéis & pues así es me despido de vos porque bien sé que nunca jamás nos veremos." Entonces se tornó don Muño Salido & los infantes fueron su via.
Cuando los siete infantes llegaron a Febros los salió a recibir don Rodrigo & les preguntó luego por don Muño Salido y por qué no venía con ellos. E ellos le contaron todo el fecho en co mo les había acecido con él sobre la interpretación de los agüeros. Ruy Blásquez cuando lo oyó les comenzó a decir con sus palabras halagueras pero que eran falsas, "Sobrinos estos agüeros que vos visteis son muy buenos porque nos dan a entender que ganaremos grand botín del enemigo y que de lo nuestro no perderemos nada. & hizo muy mal don Muño Salido en no uenir con vos & mande Dios que se arrepienta aun de ello". Ellos en esto estando llegó don Muño Salido & los infantes lo rescibieron muy bien. Ruy Blásquez le dijo "don Muño Salido siempre me fuisteis contraio en cuanto pudisteis & aun ahora así lo haceis. Pero mucho me pesará si yo no alcanzo gran venganza de vos en esto." Mu ño Salido le dijo "don Rodrigo yo nunca anduve con falsedad ni con engaño mas siempre con uerdad & por ende digo a quien quier que dijo que los agüeros que nos vimos son buenos & para ganar que miente commo alevoso & que no dijo en ello uerdad sino que dijo esto porque ya tiene la traición preparada" porque él sabía que Ruy Blásquez lo había dicho.
Ruy Blásquez cuando vió que Muño Salido le decía tales palabras se tuvo por deshonrado & maltrecho del & dijo a sus uasallos, maldigo el día en que os pagué el sueldo pues que así veis a Muño Salido deshonrarme & no le castigais. Cuando esto oyó un cabuallero a quien llamaban Gonzalo Sanches, tomó rápidamente la espada & fue para dar con ella a Muño Salido. Gonzalo Gonzales cuando aquello vió fue corriendo para el caballero & le dio un gran puñazo & luego dio con él en tierra a pies de Ruy Blásquez & aun dicen que le mató Ruy Blasques conel grand pesar que tenía desto metio voces & demandó armas porque se quería uengar de sus sobrinos si pudiese.
Después que todos se habían puesto de acuerdo & metidos en amor, movieron de allí & se fueron para Almenar. Don Rodrigo se metó entonces en celada con todos los suyos & mandó a los siete infantes que fuesen a correr el campo porque don Rodrigo había prometido a los moros las cabezas delos siete infantes & los había enviado decir alos dichos moros que echasen aquel día los ganados fuera & que aduviesen ellos por donde quisieran los infantes, por hacer aquello que Ruy Blásquez les mandaba. Les dijo su amo Muño Salido "hijos no querais tomar ganancias que no os son provechosas, porque si esperáis un poco mucho mas ganado & mas moros tendréis" & ellos en esto estando vieron acercarse mas de diez mill entre señas & pendones.
Gonzalo Gonzales dijo entonces a Ruy Blásquez "que señas son aquellas que allí se acercan?" Ruy Blásquez les dijo "no tengáis miedo porque yo corrí este campo bien tres vezes & llevé de aquí grandes robos & grandes ganancias & nunca encontré moro que me las estorbase. & aquellos moros astrosos cuando lo sabían venían hasta allí con sus pendones & sus señas asi como ahora veis que hacen. & por eso os digo que no tengáis meido. Corred el campo bien fasta donde quisiérais porque si hubiera necesidad, lo cual yo sé no pasará, yo los ayudaré." Todas estas palabras que Ruy Blásquez les decía eran con engaño & con falsedad. Ruy Blásquez después que esto les había dicho fue en secreto a los moros & los dijo que se esforzasen de lidiar con los siete infantes porque no tenían consigo mas de dozientos caballeros que los ayudasen, & que estuviesen bien seguros de que les habían matado a todos los siete.
Entonces enbiaron los infantes a pedir treguas a Viara & Galue hasta que supiesen de Ruy Blásquez si los quería venir a ayudar. E los moros dieron les las treguas. Diego Gonzales fue entonces a Ruy Blásquez & le dijo como los tenían los moros en grand priesa & de como les habían ya matado a Muño Salido & a Fernan Gonzales su sobrino & alos doscientos caballeros que les habían ido con ellos. Ruy Blásquez le dijo sobrino "id vos a buena ventura. ¿Cómo piensas que yo había olvidado la deshonra que me hicisteis en Burgos cuando matasteis a Aluar Sanches & la que hiciesteis a mi mujer doña Lanbra cuando le matasteis [el criado] en Febros. Buenos caballeros sois. Pensad de ampararos cuanto podáis porque en mí no tenéis ayuda ninguna."
Diego Gonzales, cuando esto oyó, se fue para sus hermanos & les dijo todo lo que le había dicho Ruy Blásquez. Ellos estando muy preocupados por que se veían a sí solos, metió Dios en corazon de algunos delos cristianos que estauan con Ruy Blásquez que les viniesen a ayudar & se apartaron luego de su hueste bien hasta mil cavalleros. & ellos yéndose ya para ayudar a los infantes, fue detrás de ellos Ruy Blásquez & los tornó diciendoles así: "amigos dejad a mis sobrinos porque realmente lo necesitaran yo les iría a ayudar. Sin embargo, los cavalleros, tan pronto como llegaron a su campamento, salieron algunos de ellos en secreto tres a tres lo mejor que ellos podían & se fueron para los seis hermanos & podrían ser bien hasta trescientos cavalleros. Los infantes fueron muy alegres conellos & cobraron corazones & fueron luego ferir en los moros & mataron allí de aquella vez bien dos mill de ellos. Pero al cabo, lidiando todos, los moros mataron allí a aquellos trezientos caballeros que habían venido a ayudar a los infantes. Y los infantes también estaban tan cansados ya de lidiar que no podían mandar las manos. Los moros, como eran muchos, cuando los vieron así solos en el campo tocaron los atambores & vinjeron sobre ellos tan espesos como la lluvia cuando cae. Allí empezó el fin de la lucha. & tan esforzadamente lidiaron allí aquellos seis nobles caballeros que antes que ninguno de ellos muriese mataron dos mjll & sesenta moros & aunque todos seis hermanos lidiaron bien & esforzadamente, Gonzalo Gonzales, el menor, hacía muchos grandes hechos & mayor mortandad en los moros que ningunos de ellos.
Viara & Galve luego que llegaron a Cordoba se dirigieron a Almanzor & le dieron las cabezas de los siete infantes & la de Muño Salido. Almanzor las mandó luego tomar & lauar las de la sangre. Entonces las mandó poner en una sábana blanca en medio de su palazio
Despues que esto fue hecho fue Almanzor a la carcel donde Gonzalo Gustios estaba & le dijo "don Gonzalo Gustios yo enbié mí ejército a tierra de castilla & ouieron batalla con cristianos & fueron los cristianos venzidos & me trajeron de allí siete cabezas de altos hombres & una de un hombre grande de hedad & te quiero sacar fuera para que las veas si las podrás por aventura conocer". & esto decía él como si no supiese cuyas eran. Gonzalo Gustios le dijo "si yo las veo te diré cuyas son & de que lugar, porque no hay caballero de prestar en toda Castilla que yo no conosca bien". Almanzor mandó entonces que lo sacasen E después que Gonzalo Gustios vió las cabezas & las conosció cayó en tierra commo muerto & después que había venido en sí dijo a Almanzor llorando mucho de los ojos. "estas cabezas conosco yo porque son las de mjs hijos, los siete infantes de Salas, & esta otra es la de Muño Salido el amo que los crió."
[. . .] Cunplió Mudarra Gonçales diez años & fizolo Almançor
cauallero ca
amáualo mucho por que la veya buen donzel & con seso & con Recabdo & de buenas
maneras & mucho esforçado en armas quanto ala su hedad pertenesçie. E aquel
día que a
el ffizo cauallero armó bien dozientos escuderos que eran sus parientes de Mudarra
Gonçales de parte de la madre que era muger bien fijadalgo segund la ley de los moros &
diólos luego a Mudarra Gonçales por suyos que le aguardassen & le sirujesen
commo a
señor. Mudarra Gonçales sallió después tan buen cauallero & tan
esforçado que
ssi almançor non fue non auje y mejor del entre todos los moros. E el sabie ya bien
commo su
padre fuera preso & sufriera y mucha lazeria en la prisión & commo sus hermanos fueron
muertos otrossí a trayçión ca la madre gelo dixera & de la media sortija
que le
dexara el padre en sseñal por donde le conosçiesse su padre.
Entonçes se guiso muy bien & dixo a su madre que querie yr saber de su padre ssy era
biuo o
ssy non & demandóle aquella media sortija que ella tenje & ella dio gela luego. Despues
despidióse della & fuesse para Almançor & díxole esta mesma Razon que
querie
yr saber nueuas de su padre ssi lo él toujese por bien. Almançor dixole que le
plazie &
que fuesse a buena ventura. Estonçe sse despidió dél & de todos los otros
moros
honrrados & fuese con grand cauallería que le dio almançor.
Después que Mudarra Gonçales llegó a Salas preguntó por don
Gonçalo
sy era y. Don Gonçalo Gustios quando vio tan grand cauallería pregunto
quién
eran. "Mudarra Gonçales," le dixo entonçes; "yo so vuestro fijo &
nasçí en Cordoua &
por que sepades que assí es he vos aquj la media sortija que vos dexastes a mj madre en
señal." Don Gonçalo quando vio la señal & sopo que aquel era su fijo
plogóle
mucho con
él & fue muy alegre.
Después desto a cabo de días dixo Mudarra Gonçales a su padre, "don
Gonçalo yo
vine por saber de vos commo era vuestra fazienda & por vengar otrosí la vuestra desonrra
& la muerte delos siete infantes mjos hermanos. & pues que así es non ha menester que
prolonguemos mucho este fecho." Entonçes caualgaron todos & fuéronsse para el
conde
Garçi Ferrandes que era en Burgos & Ruy Blásques era y con él. Mudarra
Gonçales luego que vio a Ruy Báasques desafióle y ante el conde. Ruy
Blásques díxole que non daua nada por su desafiamiento Mudarra
Gonçales ouo
grand pesar desto & fue aél por le dar con la espada. Mas el conde Garçi
Ferrandes
trauóle de la mano & non gelo dexo fazer & fizo le dar treguas por tres días ca
non pudo mas.
Entonçes Se despidieron todos del conde garçi ferrandes. & fueronsse para sus
lugares Pero non
se fue ese día Ruy Blásques & fincó y en burgos otro día
sallió dende & fuesse para Baruadillo mas non fue esse día allá a yazer ca
esperó la noche para yr y. Mudarra Gonçales tenje el camino & quando fue otro
día por la grand mañana pasando Ruy Blásques por aquel logar onde
estaua
Mudarra Gonçales diole bozes esse Mudarra Gonçales & díxole
morrás falso
aleuoso Assy commo esto dixo dexose yr aél & diole vn golpe tan grande con la espada
que luego cayó muerto en tierra. & mató y otrossy treynta caualleros sus vasallos
de Ruy Blásques. Después a tienpo quando fue ya muerto el conde Garçi
Ferrandes priso Mudarra Gonçales a doña Lanbra & fízola quemar. ca en
días del
conde non lo quiso fazer por que era su pariente. Agora Sabed que los que esta estoria oydes que
quando este Mudarra Gonçales llegó de Córdoua a Salas que lo fizo batear
su
padre & tornolo xristiano ca antes moro era & fue muy buen cauallero & mucho esforçado
en
quanto visquio.
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